domingo, 24 de enero de 2010

REFLEXIONES SOBRE DEMOCRACIA Y EUROPA

Hace muchos años, en el discurrir de mi vida entre educadores de sayo negro, realizaba algunas incursiones en el submundo de los, según mis educadores, "Demonios Comunistas" donde algún viejo zorro de ideas avanzadas y democráticas me espetaba con sorna. "Oye chaval, ¿que significa democracia?", y yo hábil y listillo lograba derivar la conversación para ganar tiempo y consultar los nuevos diccionarios de ideas totalitarias, en el retorno a mi mundo normal, y en los que sólo ponía como única acepción de democracia, "Demos Gracias". Pronto descubrí que la palabra DEMOCRACIA envolvía un significado tan universal y justo, como lograr que las ideas y los intereses comunes de los pueblos, basados siempre en la fuerza de la mayoría, servirían para construir un futuro por encima de rancias minorías totalitarias que estarían obligadas a aceptar el influjo de las mayorías. "EL VERDADERO PODER DEL PUEBLO". Desde ese momento dediqué mi vida, incluso en ocasiones sacrificando mi propia familia y trabajo, a luchar para que en mi país se instaurase ese sistema.
Por eso hoy, un tiempo después que me permite tener una amplia visión panorámica, quiero hacer esta reflexión y mostrar mi profunda frustración al comprobar lo que hicieron, con mis tiempos de lucha, aquellos partidos políticos en los que deposité toda mi fuerza y esperanza.
Inmediatamente les nombramos nuestros representantes empezaron a jugar con nuestras cartas en su terreno. Donde nosotros les decíamos, "Queremos una Europa de los Pueblos, basada en una democracia real, unida en lo político, en la que lo económico se ajuste a los intereses de todos sus Pueblos, y donde impere una verdadera justicia social". Ellos nos respondieron con una Europa de los Mercaderes, una Europa de los poderosos, donde lo político sólo sirve para avalar los manejos del capitalismo más duro, y donde lo económico se basa en el sacrificio de todos los Pueblos en el interés de los sectores económicos más potentes, (Aquí cerca de nosotros, en nuestro País tenemos palpables muestras). En base a los intereses de unos pocos se sacrificó el campo asturiano, la oliva, la vid, el algodón, la naranja..., y se desarmó todo el tejido industrial para dejar el camino libre a las grandes multinacionales, que ante el menor contratiempo levantan el vuelo hacia otros...¿Paraisos Fiscales?. Una Europa que en lo social avanza en lo senófovo y cada vez crea mayores desajustes acentuando desigualdades. Una Europa en la que en lugar de tener importancia la balanza de pagos de los paises se sustenta en la limosna de la subvención, por supuesto siempre que seamos dóciles a los poderosos. Una Europa en la que a nuestros representantes no les importa el sentir de las mayorías, les basta ganar aunque sea con porcentajes de voto ridículos. Una Europa de la desverguenza, cuyos representantes, en un momento en que sus Pueblos pasan penurias, no dudan en, como mínimo, duplicarse los sueldos.
Por eso queridos Pueblos, sabedores de que la abstención, aunque llegue a ser el 70%, no les importa, debemos ser inteligentes y dar la batalla desde dentro. En próximas elecciones el Pueblo debe hacer valer su fuerza y votar todos, aunque sea en blanco, para que no puedan alardear de que tienen la mayoría de los votantes.
"Ya llegarán tienpos para la unidad de ese voto disconforme"
Publicado en el periódico Montaña Central nº 2

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